El apocalipsis de la traducción automática

En Sciling, algunos de nosotros nos hemos pasado unos diez años (se dice rápido) investigando en el campo de la traducción automática. Han sido años no poco prolíficos, y quiero pensar que hemos hecho aportaciones de cierto valor al campo. Pero la investigación no funciona como la mayor parte de la gente suele pensar: el trabajo de un investigador no es pasarse el día sentado en un sofá, en posición de Pensador de Rodín, hasta que surge la gran idea que va a revolucionar el mundo. No. El trabajo del investigador de campo es, hoy por hoy, desarrollar pequeñas aportaciones infinitesimales que, con un poco de suerte, evolucionen algún día, sean adoptadas por el grueso de la comunidad investigadora como prometedoras, y terminen por sentar las bases del estado del arte de la materia. Ese es el sueño de cualquier investigador de a pie.

The big picture of a PhD

Por eso, cuando algunos de mis amigos traductores humanos (como les llamamos nosotros en el campo de investigación en traducción automática) me preguntan, compungidos y temerosos, si les estoy quitando el trabajo o se lo quitaré en un futuro no puedo más que reírme para mis adentros. No, la traducción automática nunca reemplazará a la traducción manual. O, al menos, no lo hará en los próximos… pongamos diez años, por decir algo: Veo más cercano un futuro de coches automáticos que un futuro sin traductores humanos. Si extrapolamos los avances que se han venido observando en los últimos diez años a los venideros, no veo a la traducción automática suplantando a los humanos en los próximos cincuenta. Y no se trata de pesimismo, sino de perspectiva. Pero la traducción automática puede conformarse en unaherramienta muy valiosa para los traductores humanos.

Neural machines

No veo a la tecnología ocupando el lugar de los traductores. Otra cosa es que, para algunas cosas, ésta sea suficiente para lo que se suele llamar “gisting”, es decir, comprender las ideas principales del texto en cuestión (ejemplo claro: los comentarios de hoteles y demás en Tripadvisor o similares). Pero, muy al contrario y habiendo estudiado el mercado, lo que veo es que las necesidades y la demanda de traducción van a ir claramente en aumentoen los próximos años, o incluso décadas. Es un buen momento para saber idiomas y tomar parte en una industria que está creciendo a muy buen ritmo a pesar (y gracias a) la crisis. Pero, eso sí, tampoco es momento de dormirse: en primer lugar porque la cantidad de personas que hablan diferentes idiomas va claramente en aumento, y en segundo lugar porque la tecnología sí que avanza, y es necesario mantenerse actualizado.

Recientemente se ha hablado mucho, incluso en prensa generalista, de la revolución de las redes neuronales en el mundo de las tecnologías del lenguaje, y de cómo el “deep learning” se encargará de producir traducciones libres de errores. Desde un punto de vista teórico, el paradigma tiene muchísimo interés, y desde un punto de vista práctico promete implicar un salto importante en la calidad de las traducciones. Sin embargo, este tema se merece un post aparte.