La involución de los idiomas

Son muchos los que afirman que nuestro idioma está degenerando, debido en gran medida al uso de las apps de mensajería y redes sociales, que propician un estilo de escritura más que laxo e informal. Sin embargo, es un hecho que los idiomas cambian con el tiempo. Hoy día no utilizamos gran parte de las expresiones o vocabulario que se utilizaban hace 100 años, por ejemplo. De igual manera que hoy día no vestimos como hace 100 años.

Decadencia lingüística

Si Cervantes o Unamuno leyeran lo que escribe la gente en su muro de Facebook o en las conversaciones de WhatsApp, seguramente sufrirían un ataque al corazón: confusión entre ‘a ver’ y ‘haber’, ‘hecho’ y ‘echo’, ‘a’ y ‘ha’, etc. Y es que en esta era digital que vivimos prima más la velocidad de comunicación que seguir las reglas gramaticales de nuestro idioma. No importa cómo lo diga o lo escriba, lo importante es que se me entienda.

Pero este empobrecimiento lingüístico no es algo nuevo. Sin ir más lejos, el español proviene de un latín decadente y mal hablado. El postsobre el día del español” recoge un texto conciso pero ameno del periodista Arsenio Escolar sobre la historia del idioma español. Se comenta que circulaba un chiste en Roma: “Beati hispani quibus bibere et vivere idem est” (“Dichosos los hispanos, para quienes beber y vivir es lo mismo”), debido a que no distinguían las ‘b’ (en bibere) de las ‘v’ (en vivere). “Ese nuevo idioma que había surgido […] de una gente arrojada, innovadora, poco apegada a las tradiciones porque apenas tiene otra tradición que la guerra”.

La escritura también cambia con el tiempo. Fuente: Pixabay

El cambio lingüístico es inevitable

Y es que la lengua no la hacen los académicos. La hacen sus hablantes, la gente normal y corriente. En palabras de Arturo Pérez-Reverte, escritor y académico de la Real Academia Española (RAE), “la RAE es notario de cómo hablamos, no policía”. En efecto, la misión de la RAE no es seleccionar qué palabras se pueden decir, sino registrar el uso que los hablantes hacen de ellas. Y si por ejemplo la gente ahora utiliza ‘iros’ como imperativo, en vez de ‘idos’, pues termina aceptándose como válido.

Entonces, ¿hablamos y escribimos cada vez peor? Yo creo que simplemente lo hacemos de otro modo, ni mejor ni peor. Depende del contexto. Sería interesante poder ver el cambio lingüístico que habrá sufrido nuestro idioma dentro de otros 100 años.