La inteligencia artificial generativa permite crear contenido original, como textos, imágenes, código o documentos, a partir de datos previos e instrucciones. A diferencia de otros sistemas de IA que se centran en clasificar o predecir, esta tecnología crea contenido nuevo adaptado al contexto y al objetivo de cada caso.
Su funcionamiento se basa en modelos de lenguaje y modelos fundacionales, entrenados con grandes volúmenes de información. Al combinarlos con los datos o indicaciones del usuario, es posible generar desde un informe personalizado hasta una pieza visual coherente o una respuesta detallada en lenguaje natural.








